Celta Informe TF20

Rafinha, el ‘faro’ de Vigo

Tras el nefasto curso 18/19 el CElta hizo una importante inversión para situar a los vigueses en el escalafón donde se merecen. Santi Mina, Denis Suárez o Rafinha retornaron a la entidad viguesa; el primero de ellos para suplir a Maxi Gómez, los otros dos para potenciar la zona media. A todo ello hay que sumarle la importante inversión en Aidoo, ocho millones de euros, reforzando así la zaga que, temporada tras temporada, había sido un dolor de muelas. 

Escribá, tras haber salvado al equipo, dirigía la nave. Poco tiempo permaneció en el banquillo el valenciano, ni resultados ni juego hicieron que siguiera. En detrimento de este apareció Oscar García, técnico sin experiencia en el panorama nacional pero con importante caché internacional ( Saint-Etienne, Olympiakos, Watford o Salzburg). Sin llegar a ser un año tan paupérrimo como el anterior siguió habiendo luces y sombras, más de lo segundo que de lo primero. No obstante, lo que es innegable es que Rafinha se convirtió en el ‘faro’ de Vigo.

El jugón al que las lesiones lastraron

Las malditas lesiones han sido el talón de aquiles del hijo de Mazinho, mítico jugador del Celta. Dos roturas de ligamento cruzado, muy recordada la de Naingollan, junto al escaso protagonismo que había tenido con Valverde hicieron replantearse el futuro del brasileño. Un paso atrás para dar dos adelante debió pensar Rafinha cuando aceptó su regreso, en forma de cesión, a la entidad gallega. Allí mostró su mejor fútbol de la mano de Luis Enrique que, posteriormente, le reclutó para formar parte del plantel del Barcelona. 

Regreso a Vigo

El 2 de septiembre se oficializó el retorno del paulistano. Era la joya de la corona a un proyecto que sobre el guión pretendía dar muchas alegrías a la parroquia viguesa, nada más lejos de la realidad. El escaso bagaje de puntos y el coqueteo continuo con el descenso le costó el puesto a Escribá. A pesar de esto el brasileño, tanto para Óscar como su antecesor, se convirtió en el hombre clave del mediocampo; su importancia aumentó, más aún si cabe, con la salida en invierno de Lobotka. Hasta el momento ha disputado 27 partidos, siendo de la partida en 23 de ellos. 

Versatilidad en todos los aspectos

Si hablamos de Rafinha a todos se nos viene a la cabeza su manejo de balón, aplomo en el juego o  elúltimo pase. Sin embargo, se tiene poco conocimiento de la labor ‘sucia’ del ‘12’. Para ello, vamos a utilizar los datos de Driblab, consultoría especializada en el análisis estadístico de jugadores. Una de las grandes mejoras del canterano culé viene en el apartado defensivo; con un número de tackles, 3.48, similar al de Casemiro, 4.04. Asimismo la influencia en tres cuartos de campo se observa con los pases en el último tercio; 17.95 entregas correctas, situándose a la misma altura que Koke, 18.12. Finalmente, es sorprendente la estadística también respecto a los regates completados; siendo más efectivo el jugador celeste, 2.45, que extremos ‘puros’ como Ferrán, 1.96, o Joao Félix, 1.11. 

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